Visitar Lima es condenarse a subir de peso; cualquiera que haya pisado la tres veces coronada villa sabrá que tengo razón. Yo me anduve cuidando (bueno, anduve manteniendo mi sobrepeso habitual) hasta que el destino me regresó, por dos semanas, a los parques de la infancia, a las calles de la adolescencia y a [...]
Como todo lo que pasa por las manos de Gastón Acurio, el Tanta ya es bastante conocido en Lima. Lo que más me gusta de este sitio son sus postres, así que cuando hay que pecar con un dulcecito este lugar es perfecto.Lo único malo es escoger, ya que mi indecisión sumada a mi debilidad [...]
Metieron su cuchara