En la mayoría de supermercados convencionales encontramos grandes estanterías dedicadas a los cereales, algunos enfocados a personas adultas, sobre todo mujeres que quieren mantener la silueta, personas con estreñimiento, y también otros claramente pensados por los niños.

Pero si nos paramos a mirar las etiquetas con detenimiento, veremos que todos, absolutamente todos, llevan grandes cantidades de azúcar o de edulcorantes; y muy poca cantidad de fibra, excepto los que son por personas con estreñimiento, que llevan salvado del cereal que toque. Para hacer este trabajo hay que saber un poco qué información básica nos mujer el etiquetado nutricional de los alimentos; podéis ver este vídeo para aprender a leer las etiquetas.

Los cereales ecológicos

Una vez hemos visto que en un supermercado convencional no podemos encontrar cereales sin azúcar ni, todavía menos, ecológicos, se pueden visitar tiendas especializadas en productos ecológicos.

La sorpresa es que, haciendo un poco de investigación, se puede ver que también hay muchos productos de este tipo a las estanterías, y que uno de los que más abunda es el musli: una mezcla de copos de cereales, normalmente de avena, con frutos secos. Pero hay algunos que, a pesar de ser ecológicos, también traen azúcar, y no poco; esto lo podemos saber si ocupa uno de los primeros lugares a la lista de ingredientes. Por lo tanto, aunque sean ecológicos y esto nos haga pensar que son saludables, hay que mirar los ingredientes y ser prudentes.

En general, sí que nos aportarán más cantidad de fibra soluble, presente de forma natural a los copos integrales de los cereales. A menudo encontramos mueslis con mezclas de diferentes cereales (avena, cebada, centeno). Uno de los ingredientes que suele abundar es el aceite de palma, una grasa saturada que se ha visto que puede originar problemas de salud; a pesar de que lo más perjudicial son las grasas parcialmente o totalmente hidrogenados.