Mis amigas del trabajo me recomendaron los anticuchos de corazón del Tío Mario, en Barranco, desde que hubo la primera conversación sobre comida. Me aseguraron que eran los mejores de Lima, y por ende quizá del mundo, que su sazón es única, que después de probarlos no querría comer otros e incluso para alguna eran [...]
Metieron su cuchara