Hace un bueno tiempo que queríamos ir a Mi Causita. Algunas veces lo encontramos cerrado y otras muy lleno, pero al fin, en una tarde en la que supongo todos estaban viendo los partidos del Mundial en su casa, llegamos para quitarnos el clavo. La carta: una variedad de decenas de causas, con rellenos de [...]
Metieron su cuchara